El proyecto surge a partir del encuentro de ambas actrices en un taller de Montaje de Escenas a cargo de Romina Mazzadi Arro a principios del 2009, de un ejercicio en dúo en el que una debía escribir y dirigir a su compañera en un monólogo. Este mismo generó inquietudes tales como para seguir trabajando hasta transformarlo en una obra. Para ello las actrices invitaron como directora a Paola Chávez. De esta manera surge un grupo de trabajo con ganas de generar un proyecto.Se prioriza la actuación como punto de partida del desarrollo, como lenguaje creador de la puesta en escena y del texto dramático, generando propuestas constantes desde la dirección y las actuaciones tratando permanentemente de encontrar la forma adecuada de actuar esta obra
Se busca vincular al espectador con la obra desde la provocación y la esperanza de cambio, cuestionando la moralidad de las relaciones familiares y la esencia de las femeninas en un contexto de ironía y humor que no hace sino subrayar la terrible realidad que se intenta mostrar.
Se invita al público a transitar un espacio de reflexión e identificación sobre las relaciones de estas dos mujeres, buscando momentos de intensidad en donde tanto actor como espectador puedan verse vinculados a partir de historias reconocibles.